No se conoce el origen de esta raza a ciencia cierta, pero se sabe de su existencia en el siglo XVI, gracias a pinturas italianas, algunos afirman que es nativo de Yugoslavia.
Esta raza tiene una elegancia notable, que le proporciona el color de su pelaje blanco y manchas oscuras que pueden ser negras o marrón chocolate. Cuando nace es totalmente blanco y las manchas aparecen algunas semanas después.
Es un perro inteligente, activo y de pelo muy corto, tiene un aspecto firme, es muy limpio, casi no presenta el “olor a perro” característico. Es un buen guardián, cauto y solo ladra cuando tiene la seguridad que existe peligro.
El perro dálmata se lleva bien con los niños, puede ser una buena mascota. Disfruta del ejercicio diario, se recomienda sacarlo de paseo para que se relaje. Necesita baño y corte de uñas regularmente, y sobre todo mucho amor.
