En la gran mayoría de hogares existe un amigo; llamado por todos el amigo fiel, con él nos encariñamos (cuando es cachorro, o cuando recién llega a nuestro hogar), convivimos experiencias agradables (cuando jugamos, quizá nos alcanza algún objeto o nos hace una gracia), desagradables (al romper cosas, ensuciar nuestra alfombra, o vomitar por alguna comida que no les cayo bien) y preocupaciones (cuando se enferman, porque no sabemos como atenderlo).

Y muy pronto nuestros amigos, crecen se envejecen o surgen motivos que nos hacen abandonarlos, aquí describiré algunos de esos motivos:

* Adquieren enfermedades entre ellas la sarna, algunas veces la combaten pero al no poder controlar su enfermedad terminan por abandonarlo y dejarlo en la intemperie. Allí es cuando tu amigo te necesita, sería mejor que sigas intentando controlar esa enfermedad.
* Cuando llegan a tu casa niños y se tiene el temor de que adquieran enfermedades por la presencia del perro. Cosa que no es del todo cierta, ya que se puede prevenir con algunos tratamientos, indicados por veterinarios y a la vez existen algunas razas de nuestros amigos los caninos que por el contrario sirven de compañía y ayuda a los niños, y las razas que no lo son, pues no deberíamos votarlos a la calle a su suerte, sino buscarles un albergue.
* Otra de la causa de abandono es cuando nos aburrimos del cuidado que se debe tener con los animales (bañarlos, darles de comer, sacar a pasearlos, asear su espacio, cuidarlos en su enfermedad).  Y este aburrimiento se origina por que adquirimos nuevas responsabilidades, nuevas amistades, nuevas formas de distracción, considerando que nuestro amigo no es un ser humano, lo terminamos echando de nuestro lado para evitar esa responsabilidad. Dejando a un lado nuestro primer compromiso que fue el atender a quien nos acompaño en la niñez.

La solución no es echar un perro a la calle, sino educarlo. No conviertas en problema una grata compañía. Ayuda a abrir conciencia y así poder acabar con el problema de los perros callejeros.